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junio/julio 2003    
 
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El AS/400 cumple quince años

El AS/400 cumple quince años 

El 21 de Junio, coincidiendo con el Solsticio de Verano y unos 30 años después de que en los Laboratorios de IBM Rochester dieran el visto bueno a uno de los proyectos más ambiciosos e innovadores de la historia de la Informática (que culminó con la llegada del Sistema/38), podremos celebrar el 15º aniversario del lanzamiento (en 1988) del AS/400, hoy iSeries 400.

Anticipándonos a los hechos que vamos a relatar, cuyos orígenes incluso son anteriores a la llegada del hombre a la Luna, el 21 de Junio de 1969 IBM anunció el Sistema/3, un sistema que por sus características definió un nuevo segmento en el mercado, el de los miniordenadores. Pocos meses después, el 8 de enero de 1970, el hoy profesor e investigador Frank G. Soltis, doctor en Ingeniería por la Universidad de Iowa, presentó por primera vez a la directiva de IBM Rochester la idea para desarrollar miniordenadores con un novedoso diseño. En 1988, dieciocho años más tarde, dicho diseño, tras pasar por un largo periodo de evolución, se materializó en la plataforma informática AS/400, el entonces denominado Application System/400.

En sentido estricto, y en lo que a su concepción arquitectónica se refiere, la plataforma ha seguido siendo la misma a lo largo del tiempo, a pesar de los cambios de nombre que ha sufrido y los diferentes elementos y funciones que se le han ido agregando con el paso de los años. Soltis lo explica magistralmente en su artículo "Arquitectura del AS/400: más allá de la tecnología" publicado en el número 102 (Marzo 2000) de NEWS/400: la plataforma no está determinada por un hardware o un software específicos, sino por una serie de principios arquitectónicos que la hacen flexible e incluyente. Ésta es la clave de su éxito en las últimas tres décadas; desde que Soltis tuviera los primeros atisbos de ella, mientras trabajaba en su tesis de doctorado, hasta la actualidad en que ha llegado a ser una de las plataformas multiusuario más populares del mercado.

El que un sistema cumpla treinta años de haber sido ideado y más de veinte de permanencia en el mercado, no es cosa de todos los días. Es algo que hace del AS/400 un verdadero hito tecnológico del siglo pasado y, seguramente, de buena parte del presente; un verdadero icono del Siglo XX en tecnología informática.

Para celebrar los quince años del nacimiento del Application System/400, presentamos este especial en el que incluimos un artículo de Alberto C. Blanch que tiene por objeto repasar los antecedentes de nuestra plataforma, citando en extenso la historia que sobre el asunto cuenta Soltis en su libro "Inside the AS/400", para dejar que sea su voz la que guíe el texto.

Asimismo, y por su evidente valor documental, reproducimos el artículo "IBM Sistema 38 - Llega la revolución" publicado en el año 1981 en el BOLUSI (Boletín del Grupo USI) coincidiendo con los inicios de su comercialización en España y en donde su autor, Joaquín Franch, resume dos artículos de Samy Mosimann publicados previamente en la revista "01 Informatique".

Un icono del Siglo XX
Un sistema informático legendario es una manera correcta de describir al Application System/400 de IBM; creado por una de las mentes más brillantes que en tecnología ha dado el último cuarto del siglo. A continuación se da un vistazo, a vuelo de jet y enfatizando las palabras de su creador, a los orígenes de una de las plataforma multiusuario más populares del mundo.

En una de sus obras más celebradas, "Iconos del siglo veinte", el artista estadounidense Andy Warhol ofrece una iteración de rostros y figuras de algunos de los personajes más emblemáticos de la cultura popular del siglo pasado, cuyas resonancias han permanecido a través de las décadas como referencias ineludibles de una parte de la historia contemporánea. Marilyn Monroe, James Dean, Elvis Presley, Superman y el mismo Warhol son los iconos a los que la obra hace alusión. ¿Quién no los conoce? ¿Quién dudaría de su importancia en el imaginario social del último siglo?

De manera similar, en el ámbito tecnológico hubo en el siglo pasado un gran conjunto de desarrollos, creaciones y conceptos (de las primeras y rudimentarias máquinas de contabilidad a los desarrollos de e-business contemporáneos; de la radio a Internet; de las creaciones para el público en general, como la televisión, los ordenadores personales o los teléfonos móviles, a máquinas altamente especializadas, como las plataformas informáticas de rango medio y mainframes) que no sólo dejaron huella en la mente de las personas, sino que cambiaron radicalmente nuestra manera de hacer negocios, plantear ciclos de producción, interactuar con el entorno y con el resto de la sociedad. En una palabra, cambiaron por completo el rostro del sistema social hasta entonces conocido.

Uno de esos desarrollos, que comenzó con un audaz y eficaz concepto y acabó materializado en una de las máquinas más completas y eficientes que se hayan construido, es el Sistema AS/400, creado por el doctor en Ingeniería Frank Soltis, y desarrollado por IBM en su laboratorio de Rochester, Minnesota, "donde los vientos son fríos y las computadoras calientes", según cuenta Soltis que puede leerse en una placa del aeropuerto de dicha ciudad.

De un par de décadas hasta el día de hoy, no ha habido una plataforma de rango medio más popular a nivel mundial que la creación de Soltis. Con el inicio del nuevo siglo, cumplió treinta años desde la fecha en que fue concebida. Y en un entorno como el de la tecnología informática, en el que el desarrollo, las modificaciones y el anquilosamiento de los diversos productos suceden a un ritmo vertiginoso (con un promedio semestral para el software y uno bianual para el hardware), que una plataforma informática haya permanecido joven, confiable y popular a lo largo de tres décadas, la convierten en un candidato natural para ser considerada un auténtico icono del siglo veinte en lo que a ingeniería informática se refiere.

Sabemos los beneficios que ha reportado en los innumerables lugares donde ha sido utilizada. Conocemos, asimismo, su legendaria seguridad y nos hemos familiarizado con las importantes innovaciones que presenta cada poco tiempo. Sin embargo, es probable que no conozcamos del todo sus orígenes, allá en Rochester, en la ya lejana década de los setenta del siglo pasado.

Los orígenes de la plataforma
Todo comenzó en 1962, cuando Frank Soltis, que aún era un estudiante universitario, sondeaba las diversas oportunidades que su carrera le ofrecía. Cuenta Soltis:

"La primera vez que visité Rochester fue en 1962, cuando todavía era un estudiante universitario. IBM me había ofrecido uno de los dos trabajos de verano de ese año en el antiguo laboratorio de desarrollo de Rochester. Uno de ellos consistía en trabajar en un proyecto médico conjuntamente con la Mayo Clinic [...] En ese tiempo, yo no tenía ningún interés en los ordenadores, y mucho menos en vivir en un pequeño pueblo de la pradera al sur de Minnesota. El atractivo de la industria aerospacial de California me tentaba. Sin embargo, conocía al responsable del proyecto en Rochester y pensé que sería divertido trabajar con él durante el verano…"

El entonces estudiante no tenía ni la idea ni la más mínima intención de verse involucrado en un proyecto como en el que, por un azar del destino (una persona llegó antes que él a Rochester y aceptó la vacante para el proyecto médico), terminaría enrolado: el desarrollo de una terminal bancaria, una "vil" máquina de contabilidad.

Sin embargo, "…El entusiasmo de la gente que conocí en Rochester –afirma Soltis– era contagioso. El responsable del proyecto de la terminal bancaria debió haber oído que estaba decepcionado por no haber obtenido el trabajo médico. Destinó una buena cantidad de tiempo hablando conmigo sobre el futuro de Rochester. Estaba convencido de que los ordenadores iban a representar gran parte del futuro, y que Rochester necesitaría mucha gente con un íntimo conocimiento del diseño computacional. Me convenció, y pronto comencé a pensar de manera diferente sobre los ordenadores."

Tras el verano, Soltis regresó a la Universidad con una perspectiva diferente del futuro tecnológico y de su propia carrera. Era ya un converso a ese culto que explotaría con todo furor años después: el culto a los ordenadores. Pero no sólo eso, también podía tener en sus manos el poder de crearlas, inventar modelos de máquinas como las que estaban haciendo en Rochester. De manera que, una vez graduado, el primer lugar donde buscó trabajo fue en el hoy legendario laboratorio de Minnesota.

Comenzó a trabajar ahí un año después de aquel verano decisivo. Tras obtener el doctorado en Ingeniería, especializado en arquitectura de ordenadores y diseño de sistemas operativos en la Universidad de Iowa, Soltis comenzó a trabajar a tiempo completo en un revolucionario sistema: el sucesor del Sistema/3 de IBM, y, según sus propias palabras, "el primero de una línea de exitosos productos que revolucionarían la informática comercial." Eso fue a fines del año 1969. Llegó el año 1970, y Soltis recuerda:

"En un amargamente frío jueves, el 8 de enero de 1970, presenté a la gerencia de Rochester una propuesta de una nueva arquitectura computacional revolucionaria. Una interface de máquina de alto nivel era una parte fundamental de dicha propuesta. La estructura para albergar la arquitectura, llamada almacén de un solo nivel, había evolucionado de mi tesis de doctorado. La motivación motora detrás de la arquitectura era proteger la inversión del cliente en la aplicación del software al ofrecerle un sistema computacional que era independiente de las tecnologías de hardware diseñadas. Este sistema era muy diferente del S/3, pero contenía la mayoría de sus funciones. Esta capacidad de tener un "ambiente de S/3" probaría ser valiosa años después cuando necesitamos unir las dos líneas de productos."

Al poco, y a pesar de que la propuesta era agresiva e innovadora, la dirección del laboratorio decidió dar impulso al proyecto planteado por Soltis. Se formó un equipo especial de desarrolladores cuya misión era dar vida al concepto. La cabeza del equipo, por supuesto, era el mismo Frank Soltis. "Dentro de un lapso de seis meses –rememora el jefe de científicos para AS/400 de IBM–, se formó una organización de nueve personas para hacer realidad el propósito. Mi papel era ser el diseñador del nuevo sistema. Cuán poco me percaté de que iba a continuar en ese papel más de 30 años."

En la práctica, el desarrollo de la organización de Sistemas avanzados que encabezaba Soltis no sustituyó al S/3, que siguió su propio desarrollo con la aparición de sus derivaciones, los Sistemas 32 y 34 en los años de 1975 y 1977, respectivamente. El equipo –que fue creciendo conforme avanzaba la década hasta convertirse en uno formado por cientos de personas– trabajó durante más de un lustro hasta lograr un sistema que cumpliera con los altos estándares que el diseño de Soltis requería.

Finalmente, el 24 de octubre de 1978 el nuevo sistema fue anunciado. Recibió el nombre de Sistema/38. La primera parte del trabajo había concluido. El sistema estaba listo para ser utilizado en las empresas comerciales, una vez superadas las pruebas de confiabilidad y rendimiento teórico –por lo menos en principio, ya que los primeros equipos no vieron la luz en el mercado hasta 1980 por graves deficiencias en el rendimiento con aplicaciones reales–.

El problema, entonces, fue darlo a conocer, hacerle un sitio en el mercado; convencer a los usuarios, acostumbrados a otros sistemas, de que el nuevo producto no sólo conservaba las ventajas que ya conocían, sino que brindaba de nuevas y mejores. Soltis comenta: "El S/38 fue inmediatamente preconizado como una arquitectura computacional avanzada. Era sin duda el diseño más innovador que IBM había anunciado en muchos años. Pocas personas ya sea dentro o fuera de IBM comprendieron plenamente este sistema... El S/38 nunca reemplaza a la familia del Sistema/3 de la manera en que originalmente lo visualizamos. Era un nuevo sistema que no atraía a muchos de nuestros clientes instalados…"

Esto, junto la independencia del S/3, que en 1983 anunció el S/36, además de los costoso y voluminoso del equipo, retardó la aceptación del antecesor del AS/400 y, como consecuencia, su viabilidad comercial. En ocasiones las leyendas no comienzan con bombo y platillos.

Las grandes compañías no siempre toman grandes decisiones.
De hecho, de vez en cuando, incluso llegan a tomar decisiones catastróficas. Al inicio de la década de los ochenta del siglo pasado, IBM tomó una de ellas cuando decidió crear un nuevo sistema, conocido como Fort Knox, en el que convergerían los cinco sistemas que por entonces tenía en circulación. La compañía destinó grandes sumas de dinero y puso a trabajar a cuatro de sus laboratorios en el nuevo proyecto. Cinco años más tarde, el proyecto llegó a un callejón sin salida y fue disuelto.

"Muchos en Rochester –señala Soltis– creímos que [el proyecto Fort Knox] estaba condenado desde el principio, porque estaba tratando de resolver un problema de IBM en lugar de un problema del cliente. En IBM otros lo vieron como técnicamente demasiado grande para completarse: no había manera de hacer converger cinco sistemas diferentes y separados en uno. De igual manera, otros pensaron que era imposible administrar el proyecto a través de cuatro laboratorios. Por todas estas razones, fracasó…"

La consecuencia fue la pérdida de cientos de miles de dólares que hubieran podido canalizarse en la potenciación de otras investigaciones que estaban probando su viabilidad, como la línea de investigación y desarrollo del S/38 que desembocaría, años después, en el AS/400. Apenas terminado el proyecto Fort Knox, un grupo de desarrolladores de Rochester demostró la viabilidad de unir los S/36 y 38, haciendo correr al primero como un ambiente del segundo. De esta manera, también podían construirse modelos más pequeños para cubrir todo el rango de productos del laboratorio. El nombre que recibió el prototipo fue "Silverlake".

Soltis recuerda: "Una vez más, fue en Rochester donde se mostró a IBM y al mundo que podía hacerse. Después de un ciclo de desarrollo de 28 meses sin precedentes, estuvimos listos para anunciar el sistema de convergencia. Le dijimos al mundo que se trataba de un nuevo sistema y lo llamamos AS/400. Los de dentro, sin embargo, sabíamos que bajo las cubiertas de cada AS/400 se escondía un S/38".

"El AS/400 fue un éxito inmediato. No sólo trajo de vuelta la parte de mercado perdida con numerosos competidores en años anteriores, sino que también sobrepasó a todos ellos con rapidez. Con más de 300.000 AS/400 corriendo en negocios de todo el mundo, el AS/400 es el sistema multiusuario más vendido de la historia. El culto al S/38 se ha convertido en una concurrida religión... Incluso para el AS/400 cambiamos el nombre de nuestro sistema operativo al de OS/400. En la actualidad, muchos de nuestros desarrolladores continúan llamándolo XPF. XPF proveniente de Extended CPF (Control Program Facility). CPF era el nombre del sistema operativo del S/38". El resto, como nos ha enseñado Hollywood a decir, es historia.

Alberto C. Blanch, director y fundador de esta revista.


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